Cantigas de Santa María

Las Cantigas de Santa María se trata de una de las obras más queridas del Rey Alfonso X ya que ideó, planificó e incluso compuso trovas de carácter muy personal como auténtico trovador de Santa María.

A lo largo de sus páginas no sólo podemos ver la autobiografía literaria de un trovador (el propio Rey Alfonso) en busca de un galardón (la salvación de su alma) de manos de su Señora celestial sino también quedaron plasmadas miniaturas de su protagonista donde se nos presenta al rey-trovador en una gran variedad de actitudes.

En ellas el monarca nos dejó lo mejor de su devoción mariana. Ferviente devoto, conocedor sin duda de las colecciones marianas que recorrían todo Occidente, se muestra deseoso de presentar a la Virgen como espejo de perfección moral.

El rey castellano compuso para edificación y enseñanza del pueblo la mas bella colección de milagros atribuidos a María. Alfonso X utilizará en la elaboración de su cancionero marial fuentes de inspiración muy diversa entre las que sin duda figuraban las colecciones latinas de los santuarios más famosos, colecciones del siglo XIII escritas en romance, tradiciones orales y también asuntos milagrosos relacionados con su familia y su propia persona.

El Rey comenzó escogiendo asuntos de carácter más universal y cosmopolita, para ir paulatinamente dando cabida a otros temas más localistas e incluso de índole personal. Si en las primeras cien cantigas, de las 402 que contiene el Cancionero, el número de composiciones de carácter universal es de 64, este número quedará reducido a 17 en las cien composiciones siguientes, siendo muy escasa esta contribución en las últimas 200 cantigas del Cancionero.

Aunque mayoritariamente las composiciones están localizadas en la península, también existen algunas situadas en Francia, Italia, Inglaterra, Marruecos y Constantinopla. El Rey Sabio no solo dispuso de información libraria para elaborar sus cantigas peninsulares, sino que sin duda gustaba de oír las narraciones milagrosas ocurridas en aquellas localidades castellanas tantas veces visitadas por el monarca como son: Silos, Las Huelgas, Carrión, Oña, Villasirga, Castrojeriz, y Valladolid entre otras.

Actualmente son cuatro los códices de Las Cantigas que han llegado hasta nosotros:

  • Códice de Toledo (Tol): Contiene 127 cantigas. Es el más antiguo de todos, y es una copia deficiente de otro manuscrito anterior y no conservado.
  • Códice Escurialense (T.I.1): Contiene 200 cantigas (103 del Códice de Toledo y 97 nuevas)
  • Códice de Florencia (F): Contiene 113 cantigas (4 del Códice de Toledo y 109 nuevas)
  • Códice del Escorial (E): Contiene 402 cantigas (97 del Códice Esurialense, 117 del Códice de Toledo y 111 del Codice de Florencia). Es considerado como la edición definitiva de las cantigas y se le conoce como Códice de los Músicos, ya que cada 10 cantigas se ofrece una miniatura donde se representa un músico o una pareja de ellos, a parte de una donde se representa al Rey y sus colaboradores.

© Asturias Caligrafía


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